Como decíamos en ¿Es posible batir al mercado?, se ha demostrado de manera empírica la existencia de una minoría de inversores que de manera sostenida en el tiempo han conseguido superar la rentabilidad media del mercado, haciendo altamente improbable que sus rendimientos estén justificados por la suerte o la aleatoriedad. Sus constantes y extraordinarios resultados por encima de la rentabilidad del índice de referencia lo constatan.

Para ello acudimos a The Superinvestors of Graham-and-Doddsville, artículo escrito por el inversor Warren Buffett, basado en el discurso que impartió en la Universidad de Columbia con motivo de la conmemoración del 50º aniversario de la publicación del libro Security Analysis.

El artículo pone en valor el sistema de inversión del value investing, narrando el comportamiento de una serie de inversores que han batido al mercado de forma consistente en el largo plazo, dejando inválida la teoría del mercado eficiente, y que poseen una característica común: todos ellos han sido discípulos de las enseñanzas de Graham y Dodd.

Resulta asombroso que todos ellos pertenezcan a lo que Buffett denomina como la “aldea intelectual” de Graham y Dodd.

“En este grupo de exitosos inversores que quiero considerar, ha habido un patriarca intelectual común, Ben Graham. Pero los niños que abandonaron la casa de su patriarca intelectual […] han ido a diferentes lugares y han comprado y vendido diferentes acciones y empresas, aun con esto, han cosechado unos resultados que simplemente no pueden ser explicados por el azar. […] El patriarca simplemente ha establecido el esquema intelectual en la toma de decisiones, pero cada estudiante ha decidido aplicar la teoría a su manera”

– Warren Buffett

Como bien explica Buffett, los discípulos de Graham se han servido de la doctrina que Graham y Dodd aportaron con su libro Security Analysis, pero cada inversor adaptó esos principios a su personalidad. Walter Schloss ha tenido siempre una cartera muy diversificada compuesta por más de 100 empresas; por el contrario, Charles Munger prefería una cartera concentrada con pocos valores en ella. Por otro lado, Bill Ruane, gestor de Sequoia Fund, prefería las compañías con gran capitalización bursátil; y los gestores del fondo de pensiones del Washington Post debían mantener al menos un 25% de los fondos en bonos de renta fija.

En este sentido, Buffett hizo hincapié en que no se producían prácticamente similitudes entre las carteras de inversión de los inversores destacados, y en que la selección de acciones estaba basada exclusivamente en la discrepancia entre valor y precio.

Buffett resalta el comportamiento de Schloss en The Superinvestors of Graham-and-Doddsville que viene a resumir perfectamente la esencia del value investing:

“Él simplemente dice, si un negocio vale un dólar y puedo comprarlo por 40 centavos, algo bueno puede ocurrirme. Y eso es lo que hace una y otra vez”

A continuación se puede ver el documento original: